• Fundación PEM, entidad hermana de UNATE a través del Grupo Social UNATE, contribuye a la creación de conocimiento y pensamiento crítico con unas jornadas sobre tecnologías.
  • 13 expertas de diferentes ámbitos aportaron sus reflexiones ante un público diverso y amplio, de forma presencial y online, para repensar la relación entre «promesa tecnológica» y longevidad.
  • Ya pueden verse todas las mesas redondas en Youtube.

‘(Dis)locaciones: retos ante la convulsión tecnológica’ fueron las jornadas que Fundación PEM, entidad hermana de UNATE La Universidad Permanente a través del Grupo Social UNATE, organizó en Madrid el pasado mes de julio. La fundación, con el apoyo del IMSERSO, reunió a 13 expertas y expertos de diferentes ámbitos de conocimiento (filósofas, economistas, sociólogas, expertas en Inteligencia Artificial (IA), lingüistas…) para ofrecer al público reflexiones en torno a cómo la tecnología en general y las nuevas tecnologías en particular influyen en las vidas cotidianas, más concretamente en las vejeces. A través de 6 mesas de diálogo —Pequeñas revoluciones, Tecnología y vulnerabilidad, Modelos de vida contemporáneos, Autonomía vs dependencia, Brechas tecnológicas, y Tecnologías habitables— y dos talleres, las personas asistentes pudieron huir de los discursos que simplifican estos retos bajo el único concepto de “brecha tecnológica”.

— Intervención de apertura de las jornadas con Mónica Ramos Toro, Coordinadora Técnica del Grupo Social UNATE, y Virginia Carcedo Illera, secretaria general y directora de Transformación, Excelencia e Igualdad en la Fundación ONCE.

La tecnología puede presentarse como una solución. Promete eficiencia, seguridad, accesibilidad, acompañamiento, autonomía. Pero la vida real no se parece al usuario ideal para el que se diseña la tecnología: un sujeto autónomo, estable, competente, conectado, disponible, sin limitaciones corporales o cognitivas y capaz de adaptarse al ritmo de cada nueva actualización. «La situacionalidad es importante», apuntaba la filósofa feminista Eulalia Pérez Sedeña, que recordaba el contexto de «imperativo tecnológico» en el que vivimos: «Ante cualquier problema, hay una solución tecnológica. ¿Y por qué las soluciones tienen que pasar siempre por la tecnología? Estamos dando soluciones tecnológicas a problemas que son políticos, económicos, sociales». Mónica Ramos Toro, que dinamizaba el conversatorio, estuvo de acuerdo: «Se nos ha vendido la idea de que toda la tecnología nos facilita la vida».

Según reflejaba Fundación PEM en una de sus crónicas, las ponentes se preguntaron en voz alta, junto al público, qué derechos se ponen en juego cuando la vida cotidiana depende cada vez más de tecnologías digitales. ¿Qué tipo de vida se está construyendo cuando lo digital deja de ser una herramienta y empieza a convertirse en el entorno donde lo hacemos casi todo? Y, si las tecnologías digitales están transformando las formas de vivir, decidir, trabajar, cuidar, participar… ¿Qué papel deberían tener los derechos a la hora de imaginar otros modelos de vida posibles?», apuntaba.

Las reveladoras jornadas, que proponían un enfoque no edadista a debates muy diversos sobre muy diferentes matices discursivos en torno las tecnologías, abrieron un nuevo camino para la reflexión y de ellas resultaron valiosos materiales audiovisuales que recogen todas esas ideas y las ponen a disposición de todo el público. Ya se pueden ver y/o escuchar en el canal de Youtube de la Fundación PEM. 11 horas y media de ideas, información y propuestas que ayudan a que las personas mayores y las organizaciones que trabajan con o para ellas puedan repensar cómo abordan estas “convulsiones tecnológicas”, y también para el público general. El Grupo Social UNATE continúa, así, creando pensamiento crítico y no edadista para una sociedad a la que todavía le queda largo camino por recorrer en ese ámbito.