- El Programa de Voluntariado del Grupo Social UNATE presenta las nuevas actividades en Espacio Magallanes (Santander).
- En dos convocatorias: 11:30h. y 17:30h.
Las vejeces son diversas y, con ellas, los saberes que albergan. En algunas latitudes, a las personas mayores se las nombra como «personas de juicio». Lejos de contribuir a la idea edadista de que el tiempo de vida de las personas mayores es inútil y tiende al vacío, a la pausa indefinida, a la ignorancia, a la falta de capacidad para el descubrimiento, las nuevas experiencias, la exploración, la creación, el aprendizaje y la enseñanza, se propone que es una etapa más de la vida y no una sala de espera hasta el final.
Las vejeces son plurales y los tiempos de todas ellas tienen sentido. Compartir los conocimientos y las experiencias propias para que otras personas puedan aprender a su ritmo de ellas le da, además, un sentido social y comunitario.
El Grupo Social UNATE retoma hoy el Programa de Voluntariado tras el periodo de descanso estival. El Espacio Magallanes de la sede de UNATE en Santander acogerá la presentación de las nuevas actividades propuestas por la coordinadora del programa, Flor López, para este curso 2026-2027. Será en dos convocatorias: a las 11:30 y a las 17:30. Todas las personas de 50 años o más que tengan interés en aportar parte de su tiempo y sus conocimientos a la comunidad podrán acercarse a la sede de UNATE para conocer de primera mano las nuevas propuestas, conocer al resto de personas voluntarias y empezar a crear otras iniciativas de voluntariado en común.
Bajo el lema Tu tiempo tiene sentido y UNATE tiene propuestas, y gracias al apoyo del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS), el Grupo Social UNATE continúa ofreciendo la posibilidad de articular acciones de aprendizaje colectivas a las personas de 50 años en adelante y apostando por un proceso de transformación del imaginario común en torno al voluntariado: «Ser voluntario o voluntaria es darle otro sentido a tu tiempo, es compartir tus conocimientos y experiencias profesionales y vitales y transformarlos en saberes populares compartiéndolos con otras personas», explica Flor López.









