• “John Le Carré, «mi nombre es una máscara». El Dickens de la Guerra Fría”, con Gerardo Ortiz Yrureta, miércoles 14 de enero a las 19:00h
  • Conferencia organizada por UNATE, La Universidad Permanente, con acceso libre hasta completar aforo

Bajo el epígrafe ` Espías del Siglo XX: Literatura y Geopolítica ´, UNATE, continúa con el ciclo iniciado en el curso 2024-2025, `Soldados desconocidos. Opiniones contrapuestas sobre un oficio incalificable´ donde Ortiz Yrureta planteaba un recorrido sobre el espionaje y los espías siglo pasado.
La cita será en Espacio Magallanes (c/ Magallanes, 6. Santander). De la mano del periodista y escritor, esta nueva, se centra en la figura de John Le Carré que, “como espía realizó un trabajo muy breve y poco interesante, pero como novelista deslumbró a todos con una colección de novelas que en muchos casos han sido el mejor espejo del submundo del espionaje occidental”, indica el Ortiz Yrureta.
Esta actividad se realiza en coordinación con dos áreas de trabajo de UNATE, la acción cultural y el programa de voluntariado de la
entidad como una estrategia para que las personas mayores ejerzan su derecho a la participación social y ciudadana, así como
generar sinergias con la sociedad en general.
Según Ortiz Yrureta, los espías y su mundo son visionarios y timadores o los que resuelven los problemas cuando la diplomacia
y los ejércitos fracasan y van por delante haciendo el trabajo sucio. De lo secreto a lo público… son historias de fracasos, del éxito nos
enteramos después. Todo lo que se sabe de las acciones y actos de espionaje son sus fracasos. Lo que se hace público.
Si su trabajo está bien ejecutado no tiene por qué saberse. Si se mueven en un mundo secreto y las cosas salen bien la vida continúa sin saber que han hecho o deshecho. Las distintas leyes de secretos oficiales.
Gerardo Ortiz se describe «como un periodista jubilosamente jubilado de 69 años que ha trabajado a un nivel bajo en prensa escrita, 20 años colaborando en El Mundo en una sección dedicada a los veleros clásicos y grandes gestas de la navegación a vela y, cuando la ocasión lo requería, en textos muy específicos sobre la literatura de espionaje y la obra de John Le Carré. Siempre en la contraportada del
suplemento de motor y viajes, donde me consta que nadie me leía. Simultáneamente en gabinetes de prensa en Madrid en fundaciones vinculadas de un modo u otro a instituciones locales. Desde que vivo en Santander me he presentado a dos concursos literarios y… los gané los dos…Y que pasó los mejores años de la movida en la librería del Museo Reina Sofia. Sus dos últimos empleos han sido: cuatro años
en la Academia de Policía local de la Comunidad de Madrid y en los viveros del ayuntamiento del Santander de factótum entre niños díscolos y ancianos hipermotivados.»