“Más que en las necesidades de las personas mayores, pensemos en sus capacidades”

La segunda edición de Palabras Mayores, el espacio de conversaciones virtuales de UNATE, La Universidad Permanente, ha sido retadora y provocadora. Robinson Cuadros, médico geriatra y acompañante de muchos procesos organizativos de personas mayores, nos ha ayudado a entender cómo afecta la pandemia y todo lo que la rodea a la salud mental y emocional de las personas mayores y, ante todo, nos ha animado a cambiar unas cuantas cosas en nuestros comportamientos respecto a las mayores.

Cuadros habla de la pandemia como “develadora de muchas situaciones de desigualdad, discriminación y edadismos que ya se producían antes de llegar el virus”. “El aspecto positivo es que la situación de las personas mayores ha entrado en el debate pero mientras ha dejado un fuerte impacto de miedo, pánico, angustia, tristeza, cuadros depresivos e incluso suicidios –aunque de esto se habla poco-… una cascada de complicaciones”.

Ante esta realidad, el experto colombiano aconseja a las personas mayores dedicar tiempo y esfuerzo a la “gestión emocional»; es decir, no herirme y no herir a los demás, reconocer lo que estoy sintiendo para poder gestionarlo”. Y eso, desde la autonomía y desde las capacidades. Robinson Cuadros cree que hijos, familiares y amigos de las personas mayores deben permitir a estas que expresen sus emociones. “Desde el entorno de las mayores muchas veces somos castradores emocionales y caemos en infantilizar o minimizar a las personas mayores, cuando… muchas veces, en lugar de en las necesidades de las personas mayores, debemos pensar en sus capacidades, en cómo nos pueden ayudar ellas a nosotros”.

Los consejos de Cuadros, que también ha hablado en Palabras Mayores de las cuidadoras y del impacto de las pérdidas que ha generado la pandemia, pasan por esa gestión emocional (partiendo de la idea de una inteligencia emocional que contemple la empatía, la autoconciencia emocional, a motivación y la autorregulación emocional), por ¡bailar! (“aunque sea solos en la casa con el palo de la escoba”), por aplicar el sentido del humor y por una profunda transformación del lenguaje: “Cuando hablamos con una persona mayor debemos empezar a decir que no estamos encerrados: estamos protegidos; que no es el fin del mundo: sino que quizá estemos ante un nuevo mundo; que esto no es una desgracia: que puede ser una oportunidad…”.

La conversación de Palabras Mayores esta semana nos invita a desmitificar la vejez, a vivir el presente y a despatologizar el envejecimiento. “Dejar de ver el envejecimiento como algo malo es un primer paso para vivirlo de forma positiva desde el punto de vista emocional”.

Aquí puedes ver la primera sesión de Palabras Mayores, cuando Jesús Goyenechea nos habló sobre violencia contra mujeres mayores.